A Fonsagrada, ubicada en el extremo centro–oriental de la provincia de Lugo forma un conjunto montañoso que constituye una frontera natural con Asturias; es esta comarca de relieves muy accidentados por lo que abundan los paisajes de fuertes pendientes y acusados contrastes altitudinales entre las zonas de valle y las cotas más elevadas

La riqueza natural de esta zona hace de estos parajes un lugar apropiado tanto para el disfrute de sus múltiples hábitantes como para la observación de infinidad de especies animales y vegetales en su estado natural, la Fraga de Marronda, espacio de gran interés ecológico y cinegético, prácticamente virgen de la mano del hombre, así lo atestigua, nos encontramos con como el azor y el gavilán acogidos por robles, castaños y acebos.

Constituyen lugares de interés las “ fervenzas” que se forman en distintos lugares debido a las condiciones orográficas y al hecho de estar el terreno bañado por numerosos ríos, ejemplo de ello la Fervenza de Seimeira, donde el río Ranside cubre con su agua el nivel de cincuenta metros que ahí se produce.

Toda la comarca está dominada por la montaña con una altura media de ochocientos metros, en el invierno estas sierras permanecen blancas, es entonces cuando la montaña muestra su cara más dura, pero a cambio las vistas son impresionantes con las nieblas cubriendo los valles

Las pequeñas aldeas diseminadas por el territorio comarcal, son muestras vivas del rico patrimonio arquitectónico popular; recorriendo cualquier ruta nos encontraremos a los populares hórreos son semejantes a los asturianos en su planta cuadrada pero también cuentan con elementos endémicos de la zona.
De obligada visita es el templo de Lamas de Moreira, de datación y estilo románico y la capilla de Santa María, la cual tiene una fuente ( fonte sacram ), de donde podría venir el topónimo de A Consagrada. ;y el Museo Comarcal, que recoge etnografía, arquitectura popular, escultura religiosa, siendo la mayoría de las piezas expuestas donaciones desinteresadas de los vecinos.

A Fonsagrada presenta unos inmejorables paisajes de montaña ideales para la práctica de deportes al aire libre, senderismo, escalada, rutas a caballo, así como la caza y la pesca, en la caza mayor se puede destacar la del corzo y el jabalí y en la menor los conejos o aves de varias especies, en los cotos de pesca aún se encuentra el salmón y por supuesto la trucha entre otras especies.
En el apartado de la artesanía, es significable la talla de madera, la cerámica de barro y la guarnicionería, asimismo la elaboración de zuecos de madera y la cestería típica

La gastronomía es un homenaje a la sencillez y naturalidad de sus tierras, representativo es el “ butelo”, un tipo especial de embutido tradicional de esta zona, elaborado artesanalmente a base de carne esta zona, elaborado artesanalmente a base de carne de cerdo, cuya técnica de elaboración representa en si misma una larga tradición que pasó de padres a hijos, se supone que el origen de este embutido surgió ante la necesidad de conservar la carne porcina curándola al humo, siempre con fuego de leña.
Otros productos típicos son , las castañas y las setas, el cocido y platos elaborados a base de caza mayor y especies fluviales, en cuanto al los postres no podemos dejar de probar el sabroso pastel de Consagrada y el rosco do Campelo.

DONDE COMER:

Cantábrico: A Fonsagrada. Telf.: 982 340 135
Moneda: Baleira. Telf.: 982 355 205
Casa Sara: Nogueira de Muñiz. Telf.: 982 353 317

DONDE DORMIR:

Hotel Fonte Sacra: A Fonsagrada. Telf.: 982 340 327
Casa Vizcaín: Negueira de Muñiz. Telf.: 982 353 309
O Ventorrillo: A Fonsagrada. Telf.: 982 184 048

QUE DEGUSTAR:

Corzo asado con manzanas:

Ingredientes: 1 kg y medio de corzo, 1 kg de manzanas, 100 grs de mantequilla, ½ litro de vino tinto, 2 copas de brandy, confitura, 2 cebollas, ajo ,laurel, pimienta y sal.

La carne se deja en un adobo preparado con el vino, una copa de brandy, las cebollas cortadas en rodajas, un diente de ajo picado, y una hoja de laurel. Se reserva dos días en un lugar fresco, transcurrido este tiempo se retira la carne del líquido de la maceración y se rehoga en una cazuela con la mantequilla derretida; cuando el corzo esté dorado, se sazona con sal y pimienta, se rocía con el resto del brandy y se colocan a su alrededor las manzanas peladas. A continuación se cocina hasta que esté tierno añadiéndole un poco de agua si quedase demasiado seco; una vez en su punto se pasa a una fuente donde se rodea con un puré hecho con las manzanas y se adorna el conjunto con la confitura.

BUEN PROVECHO

Mª Luisa Macía