La comarca de O Ribeiro se encuentra situada en la Galicia meridional, en el borde noroccidental de la provincia de Ourense, en las confluencias de los valles formados por los ríos Miño, Avia, Arnoia y Barbantiño.

Esta comarca ha crecido y se ha desarrollado en torno a la producción de sus sabrosos vinos, tiene O Ribeiro más de 2.500 hectáreas de viñedos que comprenden varios municipios encabezados por su capital Rivadavia ( “ La bella Floravia”, como la llamaba Otero Pedrayo ), éstos viven y respiran a través de sus deliciosos vinos. Una muestra de ello es el paisaje repleto de viñedos que caracteriza esta comarca.

Los caldos de la región fueron mimados por todos los moradores de estas tierras en especial por los monjes cistercienses. La producción mayoritaria es la del vino blanco generándose muchas variedades distintas dentro de la Denominación de Origen que la comarca ostenta desde 1976.

El clima de la región favorece la crianza de los vinos ya que la configuración geográfica resguarda las hectáreas de cultivo de las temperaturas y vientos extremos que pueden estropear las uvas.

Esta comarca es conocida además de por sus caldos, por los encantos de sus calles, sus campos y el encanto de sus pueblos. Sin duda Ribadavia, tiene una visita imprescindible ya que desde antaño ha sido la capital; arrancado el S.XI el pueblo hebreo optó por su ocupación, guardando hoy en día el mismo laberinto urbano que en su día disfrutara el pueblo judío, sus calles y plazuelas desprenden el característico aroma sefardí.

Los nobles como los Sarmiento, dejaron su huella en multitud de edificios de gran belleza como el Pazo de los Condes,en plena Plaza Mayor del municipio o el Castillo, que lleva el nombre de los Sarmiento. Junto al castillo, se pueden encontrar los restos de la antigua muralla que protegía a la ciudad a partir de S.XIV.

En O Ribeiro, se pueden encontrar monumentos de interés, Leiro cuenta con dos construcciones declarados monumentos nacionales, el Monasterio de San Clodio del S.X, que fue muy influyente en la economía de la región y decisivo en la difusión de los vinos, hoy utilizado como hotel; y el Puente Medieval de San Clodio que une las dos orillas del río Avia y fue erigido en el S.XV. En Cenlle, encontramos el santuario más visitado de esta comarca, el de San Benito de Cuñas, construido en el S.XIII.

Se trata de un lugar ideal para evadirse y recrearse en hermosos valles, montañas, lagos y riachuelos de plácidas aguas cristalinas. Dotado de abundantes recursos termales O Ribeiro constituye un lugar único para disfrutar de aguas con un poder de curación y relajación conocido desde hace siglos.

Tiene esta comarca un ambiente de fiesta, desde 1964 se celebra en Ribadavia la Feria Exposición del vino de O Ribeiro, que permite probar los deliciosos caldos de añada , esta fiesta ha sido declarada de interés turístico nacional. Además se celebra otra fiesta donde el protagonista es el pimiento, se celebra en Arnoia miles de kilos de pimiento que se toman de distintas maneras: asados, fritos, guisados. Siendo la celebración más destacada la Fiesta de la Istoria, en donde las calles de Ribadavia vuelven a la Edad Media. En Leiro, también se hace un culto al vino con la Fiesta de la Vendimia.

Exquisita la gastronomía del lugar, empanadas tradicionales, pan de centeno, pimientos de Arnoia, dulces hebreos, melindres, siendo famosos sus licores y aguardientes de hierbas y café.
Por toda su riqueza cultural, gastronómica, y sobre todo vitivinícola, O Ribeiro bien merece una visita. Allí es seguro que el paladar y el olfato ganarán con la experiencia.
“ Si me queres tratar ben dame viño do Ribeiro, pan de trigo de Ribadavia e mozas do chan de Amoeiro”.

DONDE COMER:

Abadía – Arnoia – 988492428
O Pucheiro – Ribadavia – 988470621
Casa Valderías – Avión – 988490803

DONDE DORMIR:

Casa do Conde – Cortegada – 988483583
Hotel Monasterio San Clodio – Leiro – 988485601
Balneario Laias Caldaria – Cenlle – 98828040

QUE DEGUSTAR:

Pimientos de Arnoia rellenos de tortilla: Ingredientes: 4 pimientos de Arnoia, 1 patata grande, 3 huevos, sal y aceite.
Lavamos los pimientos y les retiramos el rabito y las semillas. En una sartén ponemos a calentar el aceite y cortamos las patatas para la tortilla, las freímos a fuego bajo, salamos y una vez blanditas, las escurrimos y mezclamos con los huevos bien batidos. Tomamos los pimientos y vamos rellenándolos con una cuchara hasta arriba del todo con la mezcla huevos/patatas. Ahora en una sartén con un poquito de aceite, ponemos el pimiento “boca abajo”,para sellar toda la boca del mismo. Cuajará la tortilla del borde y no se caerá para fuera. Seguidamente freímos los pimientos y cuando tengan un color doradito, los sacamos y los escurrimos sobre un papel absorbente.

BUEN PROVECHO.

Mª Luisa Macía