Permítanme que les acerque a esta ruta con un especial cariño, con un mimo dulce, y es que estoy “ en casa“, junto al Miño, río que me vió nacer, crecer y seguir enamorándome de su fluir cada día…tierra de piedra y de agua, de ínsuas y fragas…”

El 7 de Noviembre de 2002, la UNESCO incluía Terras do Miño en la Red Mundial de Reservas de la Biosfera, desde entonces este territorio situado en la cuenca alta del Miño, obtiene la máxima catalogación medioambiental; su ámbito geográfico abarca el 39% de la provincia de Lugo. Este galardón supone el reconocimiento pleno a una forma de vida que durante siglos ha sabido compatibilizar el desarrollo de actividades productivas con la protección del ecosistema.”

En Terras do Miño sobresale la calidad ambiental y la riqueza natural de la zona; especial mención merece la variedad florística, representada por los bosques de ribera, uno de los mejores ecosistemas fluviales de Europa; la calidad de las aguas se suma a la riqueza faunística del entorno y favorece la conservación de especies como el mejillón de río, o la nutria, mientras las zonas montañosas albergan especies emblemáticas como el lobo. El Miño eje vertebrador de este territorio, nacido en la Serra do Xistral, da paso a la gran llanura de a Terra Chá, que muestra en plenitud el paisaje característico de pastizales y robledales.

En esta cuenca el río, evoca tiempos pasados en los que el hombre y el río, vivían unidos, dando lugar a una cultura asociada al agua, presente en leyendas como la del “xacio”, el “hombre pez”, o en las construcciones tradicionales, así lo atestigua la variada tipología de puentes, molinos, pontellas, “mazos”, y también en la existencia de una embarcación tradicional “o batuxo”, que en muchas ocasiones, era el único medio de transporte entre unas y otras parroquias y la ciudad de las murallas.

La tradición artesanal, se encuentra recogida en el oficio de los cesteiros, en la confección de las típicas madreñas y en la alfarería de Bonxe, considerada la más antigua de Galicia caracterizada por su viva decoración en arcilla blanca.

El legado romano omnipresente en esta tierra se muestra poderoso en torno a las Murallas de Lugo, declaradas por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad, el Castro de Villalonga, magnífico yacimiento arqueológico, Santa Eulalia de Bóveda, que alberga en su interior uno de los conjuntos de pinturas murales más importante de la Hispania Romana, y las Ínsuas de Trabanca, San Roque y Cela, conocidas por Ínsuas do Miño, un sendero ribereño permite internarse en éstas, parte del Centro de Interpretación en Rábade, en el que se ofrece completa información de la zona; nos dejarán unas imágenes que nunca se nos irán de nuestro pensamiento.

Terras do Miño son ricas para el paladar, es tierra de buen comer, el apartado gastronómico se encuentra representado por una cocina tradicional a base de productos derivados del cerdo, en combinación con los productos hortícolas del lugar: caldo, cocido, lacón con grelos, embutidos caseros, capones de Villalba, y la no menos famosa caza de sus montes y veredas ( jabalí, corzo, liebre) y la pesca de sus cauces ( trucha, ánguila, salmón), queso de Friol, torta de maíz de Guitiriz, y para terminar una buena aguardiente de Portomarín que ya tomaban los peregrinos mojada con pan.

“El tiempo de los ríos, se cuenta en leguas no en años” (Ánxel Fole).

DONDE COMER:

Asador Coto Real: Rábade. Telf.: 982390012
Restaurante España: Lugo. Telf.: 982226016
Mesón de Rodríguez : Portomarín. Telf.: 982545054

DONDE DORMIR :

Finca Galea: Alfoz. Telf.: 982558323
Pazo de Vilabade: Castroverde. Telf.: 982313000
Reboreda de Abaixo:Outeiro de Rei. Telf.: 982390505

QUE DEGUSTAR:

Capón asado de Villalba

Ingredientes: 1 capón, sal, aceite, un limón, una copa de brandy, manteca de cerdo, y un kg de patatas.
Se limpia el capón y se sala. Se frota bien con el limón, el brandy y un poco de manteca de cerdo. Se calienta a temperatura media el horno, introducimos el capón y se hornea durante dos horas. De vez en cuando se baña con su propia grasa, cortamos una patatas y las horneamos, se fríen ligeramente y se le ponen al capón para que terminen de hacerse en el horno. Ya asado y después de un reposo de diez minutos, se sirve acompañado de repollo o coliflor cocida y las patatas

BUEN PROVECHO

Mª Luisa Macía